i'll eat you up..

i'll eat you up..

jueves, 28 de agosto de 2014

corro, vuelo, salto, nado.

Me gustan los viajes en coche cuando uno se desahoga, con una canción cantada a pleno pulmón, o echando hasta el propio pulmón contándole todo a tu amigo.
Algo así también como cuando andas de camino hacia casa pensando en eso que te queda por hacer, o eso que no paras de darle vueltas desde hace varios días.
Me gusta cuando viajo en metro y pienso qué es lo que me voy a encontrar cuando baje.
Me gusta correr, me gusta nadar, llegar a algún sitio y pensar todo el esfuerzo hecho para llegar hasta allí.
Me gusta volar en avión, saludar al vértigo. Y darle la bienvenida cuando aterrizo.
Me gusta viajar,
y  me gusta caminar, porque en el camino siempre acabo aprehendiendo.
Y como dijo el poeta...no hay camino si no lo haces tú al andar.

Eh tú, camina.

viernes, 22 de agosto de 2014

Se necesitan seis semanas para que un corazón empiece a latir.

“Dame un segundo.”
¿Cuántas veces hemos pedido algo de tiempo para conseguir alargar algo, o simplemente conseguir?
Pero…¿de verdad somos conscientes de todo lo que puede suceder en el trayecto del segundero hacia su derecha?
Se necesita un segundo para decir sí
Para decir no
para decir hola
o adiós
Se necesita un segundo para tomar una  (mala) decisión
En un segundo se cierra una puerta
Se descuelga un teléfono
Se llena el pulmón

Se necesita, también, un segundo para que una bala recorra 1000 metros
probablemente, habiéndose llevado alguien en su trayecto.
Ese alguien necesita tan solo medio segundo para ser consciente de que han disparado, pero tan solo ve la bala, aún no ha alcanzado a escuchar el disparo. Y en el otro medio segundo, esa bala estará en alguna parte de su cuerpo incrustada.
En medio segundo, no se puede decir adiós a la vida.
Aunque pensándolo bien... ¿Sí se necesita medio segundo para apretar el gatillo y decidir por otra persona que ya no merece vivir?
Qué estamos haciendo mal para que se nos olvide que lo que tenemos enfrente son personas, con sus historias, con sus medallas, con sus arañazos, con victorias y miedos, con sus desamores y sus vivencias, como otra cualquiera y que no está ni por encima ni por debajo de nadie.
 ¿Dónde está el límite?, ¿Cuándo se decide invertir más dinero en matar gente que en alimentarlas?
Respira
y hazte esta pregunta

¿qué vas a hacer con tu segundo?

lunes, 18 de agosto de 2014

Siempre supe que serías capaz de apagarme
aunque no de esta forma tan previsible,
mi materia gris frente a ti se convierte en potente veneno.

y escribo,
porque las palabras se están convirtiendo en piedrecitas
que explican esta estúpida sensación

y escribo,
para dejarlas aquí
y escribo
para poder seguir.

y escribo:
v      a              c               í                            o,
cada vez más prolongado.

tristeza,
con camuflaje de melancolía

impotencia,
desilusión,

espera,(me)
decepción, otra vez.
    ya no

"encantada,
adiós."

absurdo, mucho
demasiado.

inútil,
impaciencia,

    dejo de esperar(me)

lejano,
hiriente,

gris,
en realidad negro.

apartar,
borrón
imposible,
o casi.
    de
separar,
echar,
   todo al
fuego
      y
 también de más, y de menos


contradicción,
y adicción
inexplicable,
aunque evidente y sobre todo
previsible.

sábado, 16 de agosto de 2014

Y el: "venga, que te invito a una cerveza"

Creo en la magia.
Sí, es verdad,
en la magia de entender que te están entendiendo.
Esa expresión en la cara.
El apretón de manos que es como el agarrarte al sillón cuando el avión empieza a despegar.
Las palabras de apoyo, que te acaban quitando mierda del montón,
y que hacen entender que equivocarte también está bien
El: "bueno, ¿y qué hago?",
y el: "si te lo digo, no aprendes"
El empujoncito para que saltes la valla,o empotrarte contra ella
Las sonrisas provocadas,
las risas a carcajadas
Creo en la magia que se crea cuando estoy con esas personas,
que la vida ha puesto en mi camino
para que camine
aunque no en linea recta
ni en una explanada
ni siquiera hacia adelante
pero simplemente,
saben ser,
saben estar.

Stand by

Vivir mirando una estrella, siempre en estado de espera,
para que se convierta en fugaz
y esperar para que se vuelva a repetir.

Esperar para dar más,
para no asustar

y que te acabe asustando el vacío.
Esperar a que éste se llene.

Esperarle en el infierno,
para fundirte en su fuego.

Esperar para responder
esperar que te respondan,
cubriendo siempre expectativas.

Esperar para saber qué viene después,
¿quién, cómo, y cuándo?

Esperar a tener recuerdos para poder hacer la maleta,
y esperar para viajar.

Esperar para tener con qué soñar.
Esperar para olvidar,
y para aprender de dejar de tener miedos.

Esperar a la tranquilidad,
a tener sueño para poder dormir.

esperas,
espero,
esperar,
y el que espera,
acaba
des-esperando.

viernes, 15 de agosto de 2014

Y es así de simple. Y basta con eso.

Realmente cuando ves los animales en determinadas situaciones te dan ganas de ser un poquito animal y de no tener los prejuicios, los malos rollos y de ser tan esclavos al fin y al cabo como somos las personas.
Porque me gusta cuando yo a ti te llamo, me pongo mu contenta si tu vienes rapidito.
Y si te veo asomarte a la ventana, a mi no me importa más allá de esta mañana.
Eso es porque te llamo y me respondes, y sé que puedo contar contigo, se te nota que me quieres, sé que eres mi buen amigo.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Mira

Me gusta mirar las cosas por algún tiempo más, más de lo normal, por si acaso acabo descubriendo la razón de ser, de estar en ese lugar y en ese instante para mí.
Estando en algún momento de esos, la vida me presentó un bote de detergente.
¿Acaso tendría alguna función más en mi vida que la de dejar el placer de oler la ropa recién lavada?, que ya de por sí no es poco..
Pues bien, intentando iniciar una conversación con él, de repente surgió, tenía una foto de una niña sonriente en la fachada de su envoltorio.
 La niña sonreía y me miraba mientras estaba jugando con pinturas, con toda la cara manchada.
Estaba como diciéndome: " ¿y tú, cuando te vas a atrever a manchar?"
Es que acaso no es en todos los anuncios de detergentes, de jabón, de productos que al fin y al cabo limpian y desordenan el desastre, los que son siempre niños quienes se atreven a dejar de tener cuidado y simplemente, disfrutar. 
Porque sí, porque pueden y porque saben en su inocencia que todo tiene solución.
¿Cuándo vamos a estar dispuestos a mancharnos de vida?
Vamos a decir más que sí a las cosas,
al hacerlo con las manos,
ensuciarte,
enfangarse,
restregarse,
chupar la tarrina del helado, mánchate la cara
saltar la charca, sin botas de agua, ni ná
 Vamos a hablar con los botes de detergentes, también,

nunca se sabe dónde hay algo esperándote para que aprendas con él.



martes, 12 de agosto de 2014

Puede que las palabras escritas sobre este tipo de momentos vayan por el camino de ser ya infinitas.
Puede que al universo ya le vayan sobrando momentos bonitos;
besos de despedidas en portales
en estaciones
en coches
y besos de bienvenidas en bancos
en parques.
Besos de ida y de venida.
Puede que el Sol alumbre para todos y que haga más brillante todas esas miradas.
Puede que todos sepamos crear magia en abrazos.
Puede parecerse a todo lo común, 
puede parecerse a todo eso de lo que el mundo habla con cara de tonto.
Pero estoy dispuesta a que el mundo explote si es necesario,

porque no puedo tener más ganas de llenarlo con lo diferente de nuestras palabras, momentos, besos, miradas, abrazos…






lunes, 11 de agosto de 2014

Sigue al niño

"Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adonde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura".



                                                                                - El guardián entre el centeno.









domingo, 10 de agosto de 2014

Excepto

Me gusta caminar contigo
sin mirar atrás.

Excepto
cuando te abrazo por la espalda
y te giras,
sonríes
    entonces me besas.



sábado, 9 de agosto de 2014

Como diría Silvio...

Ojalá  que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá que no pueda tocarte,
ni siquiera en canciones.
Ojalá las paredes no retengan tu eco,
y el deseo se vaya tras de tus pasos,
ojalá y que estos se conviertan en sombra,
y apague las luces cegadoras,
que se proyectan en                  
tu mirada constante,
tu palabra precisa,
tu sonrisa perfecta.



Y ojalá, también deje de mentirme.



Vete preparando

Cuando las dudas llegan en forma de bala de cañón
Cuando me siento dependiente de estar revolcándome en el lodo,
jugando siempre fuera de casa
Cuando me propongo hablar con letras tristes
Pareciendo que todas ellas, y solo ellas,
  pudieran llenar mi vaso

Estoy hablando de esos días de mierda que llegan sin avisar
Y se quedan para avisarte de algo,
que siempre acabas viendo cuando ya es demasiado tarde

Ahora viene cuando debería de aprender
a ir despegando.