Ojalá que tu nombre
se le olvide a esa voz.
Ojalá que no pueda tocarte,
ni siquiera en canciones.
Ojalá las paredes no retengan tu eco,
y el deseo se vaya tras de tus pasos,
ojalá y que estos se conviertan en sombra,
y apague las luces cegadoras,
que se proyectan en
tu mirada constante,
tu palabra precisa,
tu sonrisa perfecta.
tu sonrisa perfecta.
Y ojalá, también deje de mentirme.
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