Me gustan los viajes en coche cuando uno se desahoga, con
una canción cantada a pleno pulmón, o echando hasta el propio pulmón contándole
todo a tu amigo.
Algo así también como
cuando andas de camino hacia casa pensando en eso que te queda por hacer, o eso
que no paras de darle vueltas desde hace varios días.
Me gusta cuando viajo en metro y pienso qué es lo que me voy
a encontrar cuando baje.
Me gusta correr, me gusta nadar, llegar a algún sitio y
pensar todo el esfuerzo hecho para llegar hasta allí.
Me gusta volar en avión, saludar al vértigo. Y darle la
bienvenida cuando aterrizo.
Me gusta viajar,
y me gusta caminar,
porque en el camino siempre acabo aprehendiendo.
Y como dijo el poeta...no hay camino si no lo haces tú al
andar.
Eh tú, camina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario