“Dame un segundo.”
¿Cuántas veces hemos pedido algo de tiempo para conseguir
alargar algo, o simplemente conseguir?
Pero…¿de verdad somos conscientes de todo lo que puede
suceder en el trayecto del segundero hacia su derecha?
Se necesita un segundo para decir sí
Para decir no
para decir hola
o adiós
Se necesita un segundo para tomar una (mala) decisión
En un segundo se cierra una puerta
Se descuelga un teléfono
Se llena el pulmón
Se necesita, también, un segundo para que una bala recorra
1000 metros
probablemente, habiéndose llevado alguien en su trayecto.
Ese alguien necesita tan solo medio segundo para ser
consciente de que han disparado, pero tan solo ve la bala, aún no ha alcanzado
a escuchar el disparo. Y en el otro medio segundo, esa bala estará en alguna parte
de su cuerpo incrustada.
En medio segundo, no se puede decir adiós a la vida.
Aunque pensándolo bien... ¿Sí se necesita medio segundo para
apretar el gatillo y decidir por otra persona que ya no merece vivir?
Qué estamos haciendo mal para que se nos olvide que lo que
tenemos enfrente son personas, con sus historias, con sus medallas, con sus
arañazos, con victorias y miedos, con sus desamores y sus vivencias, como otra
cualquiera y que no está ni por encima ni por debajo de nadie.
¿Dónde está el límite?, ¿Cuándo se decide invertir más dinero en matar gente que en alimentarlas?
¿Dónde está el límite?, ¿Cuándo se decide invertir más dinero en matar gente que en alimentarlas?
Respira
y hazte esta pregunta
¿qué vas a hacer con tu segundo?
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